Tu voz.
Tus manos sudorosas agarrando mi alma
sujetandola fuerte, con locura y pasión.
Una mirada caliente.
Mi piel arde, transpira. Mi piel responde.
Solo a ti responde.
La lógica y la biología se van a la mierda
cada vez que te acercas, y la decencia.
¡Ni hablar de la decencia! Esa se fue a la mierda
desde que se asomaron esos dientes ligeramente chuecos
y esos ojos extremadamente despiertos.
Y Tú, como siempre.
con la espalda erguida y las manos en los bolsillos
Basta un “vámonos” Para que mi organismo se ponga en marcha
No sé que es, no se que no es.
Duermes al alba y despiertas cuando tu cuerpo repudia la cama
Nunca te peinas.
No importa, te hace bien la mañana.
No sé que es pero así te he de querer.